🟤 Un enemigo avanzaba en Centroamérica…
En junio de 1855, un personaje llamado William Walker llegó a Nicaragua junto a un grupo de filibusteros, extranjeros con ambiciones de poder. Poco a poco, fue ganando control en ese país, aprovechando los conflictos internos.
Su objetivo era claro: expandirse por Centroamérica.
Esta situación generó gran preocupación en la región. Costa Rica, al ver la amenaza cada vez más cerca, decidió prepararse para defender su libertad.
⚔️ El peligro llega a Costa Rica
En marzo de 1856, las tropas filibusteras cruzaron la frontera norte e ingresaron a territorio costarricense. Se instalaron en la Hacienda Santa Rosa, en Guanacaste.
Ante esto, el presidente Juan Rafael Mora reaccionó con rapidez, organizando al ejército nacional.
Los soldados costarricenses marcharon con determinación desde Liberia, listos para defender su país.
⚡ Una batalla rápida… pero decisiva
El 20 de marzo de 1856, el ejército costarricense rodeó la casona donde se encontraban los filibusteros.
El enfrentamiento fue intenso, pero muy breve.

En tan solo 14 minutos, Costa Rica logró la victoria.
Los invasores fueron derrotados y obligados a huir, marcando un momento clave en la historia nacional.
✨ Más que una victoria
Santa Rosa no fue solo una batalla.
Fue una muestra de:
- 🇨🇷 Valentía
- 🤝 Unidad
- 🛡️ Defensa de la soberanía
Este triunfo fortaleció el espíritu del pueblo costarricense y marcó el inicio de la lucha contra los filibusteros en la región.
🟢 Un legado que sigue vivo
Hoy recordamos la Batalla de Santa Rosa como un símbolo de orgullo nacional.
Nos enseña que cuando un país se une para defender lo que ama, puede lograr grandes cosas… incluso en solo 14 minutos.
